"Cruzó un océano para encontrarse.
Cruzó otro para demostrarlo."
Lilibeth llegó a España desde Ecuador con una sola certeza: sabía hacer lo que hacía mejor que la mayoría. Pero necesitaba un escenario más grande para demostrarlo.
Fue a Australia. Construyó su negocio desde cero, en inglés, con 20 clientas a la semana. Aprendió que la confianza se construye antes de poner una aguja. Que cada ceja es la primera vez que esa mujer se ve como siempre quiso verse.
Volvió a Barcelona con todo lo aprendido. Y con una decisión: llevar su apellido como firma. LOOR no es el nombre de un estudio. Es quién es.